SEGREGACIÓN Y SEXISMO ESCOLAR

u

La educación (pública y privada) prepara el terreno social según el teórico marxista Antonio Gramsci, como herramienta principal, pero también hay que tener en cuenta dos cuestiones fundamentales, una estrategia política y una reforma intelectual y moral.  La primera cuestión es la construcción de una voluntad colectiva con objetivos de transformación social. La segunda implica una disputa de la concepción del mundo.

El principal ente de determinación y manipulación del sistema educativo de un país es el Estado. Pero el modo de actuación o no en la educación no lo decide el estado en sí mismo, lo hacen los gobernantes de turno en base a lo que más favorezca a los intereses de sus amos y a la consecución de votos que los mantengan en el poder.

Al otorgarle la capacidad al Estado de actuar sobre el sistema educativo, no sólo le permitimos administrar el dinero de los ciudadanos para tal fin, sino también la posibilidad de determinar, por medio del Ministerio de Educación, qué contenidos deben enseñarse y cómo se debe hacer.

Para evitar la transformación de la cultura de una sociedad a través de la educación hay que quitarle la capacidad al Estado de interferir en dicho sistema. La independencia de la educación con respecto al Estado, es elemental para la libertad de todo individuo y sociedad.

Los gobernantes son un grupo minoritario, son o deberían ser completamente manipulables por la opinión pública y corrección política, es decir, son un peligro para la libertad de los individuos que componen dicha sociedad. Sus decisiones afectan al total de la población, algo que en la mayoría de los casos tiene resultados negativos.

La base de una sociedad, son individuos libres, individuos sin miedo.

Leído esto pasamos a la noticia donde el Tribunal Constitucional ha rechazado el recurso del PSOE contra la Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa y ha avalado que se subvencione, con dinero público, a los colegios que segreguen por sexos a sus alumnos, como también apoya otros aspectos de la norma, por ejemplo, que la Religión sea una alternativa obligatoria. El pleno ha fallado por mayoría de ocho votos contra cuatro y ha desestimado en su totalidad el recurso que presentó el Grupo Parlamentario Socialista en marzo de 2014. Los cuatro magistrados que discrepan son Fernando Valdés Dal-Ré, Juan Antonio Xiol, Cándido Conde-Pumpido y la magistrada María Luisa Balaguer.

Ahora habrá que aguardar a que sea publicada la sentencia en la que se fundamentará la decisión adoptada y los votos particulares de los cuatro magistrados contrarios al fallo de la mayoría.

Por otra parte, el Constitucional estimó parcialmente, el pasado mes de febrero, el recurso de la Generalitat contra esta misma ley, anulando la obligación de escolarizar cuando lo diga el Estado y en centros privados pagados por la Generalitat, a los alumnos sin enseñanza pública en castellano. Los artículos anulados se refieren, en concreto, a la capacidad del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, a través de la Alta Inspección de Educación, para decidir sobre la escolarización de esos alumnos en centros privados y a su financiación.

El TC considera legítimo financiar con dinero de todos los españoles a los colegios que practican el sexismo y la segregación.

Y es que el avance de la legislación de género permite a los grupos LGTBI entrar en las aulas a impartir su doctrina a los menores. A partir de ahora, los grupos LGTBI cuentan con el respaldo de numerosas leyes autonómicas y, en breve, con la ley mordaza LGTBI de carácter nacional impulsada por Podemos en el Congreso, que establecen la obligatoriedad de todos los centros públicos, concertados y privados, de asumir de forma transversal en sus aulas los postulados de la ideología de género.

Ya existe el Guión y protocolo para dar charlas en institutos. COGAM (Colectivo LGTB de Madrid).

Tal y como se recoge en el documento, se define como homosexual a “aquella persona que se siente atraída, de manera más o menos permanente, sexual y/o afectivamente por otr@s de su mismo sexo”. ¿No se contradicen a sí mismos cuando defienden por un lado que esta característica puede ser “más o menos permanente”, pero al tiempo impiden -y castigan con multas- a profesionales que apoyen a quienes entienden que su homosexualidad ha llegado a su fin, para recuperar su heterosexualidad?

La ideología de género establece que el sexo al nacer es una imposición cultural independiente de la Biología, por otra parte cuando define a la persona transexual, COGAM reconoce que existe “el sexo con el que biológicamente ha nacido”. O sea, entonces si existe un sexo al nacer. Y aún dice que “muchos transexuales siguen manteniendo su sexo biológico”.

Otra cuestión que plantea es la aceptación social de la homosexualidad en épocas históricas explicando que “la homosexualidad formaba parte de las ciudades estado de la antigua Grecia y Roma”. La esclavitud también estaba asumida por la sociedad en aquella época y no parece que sea un argumento para su defensa.

COGAM plantea la pregunta sobre si hay diferencias entre niños adoptados por parejas homosexuales y los que crecen con adultos heterosexuales. Y su respuesta, obviamente es que “no existen diferencias” salvo por una excepción: “suelen ser más tolerantes con la diferencia”.  Para la defensa de esta postura se cita un estudio elaborado en 2002 por la facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla y el Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Dicho estudio está basado en una muestra de sólo 47 hogares (19 en Andalucía  y 28 en Madrid) elegida por métodos tan informales desde el punto de vista científico como poner anuncios en la prensa, “publicidad en librerías y establecimientos frecuentados por gays o lesbianas” o contactos con organizaciones LGTBI (de quienes se puede presuponer cuál era su resultado deseado sobre el estudio).

“No hay ningún estudio, satisfactoriamente realizado desde el punto de vista metodológico, que avale la inocuidad o la indiferencia de la adopción de niños por parejas del mismo sexo”, explica Jokin de Irala.

Por el contrario, el informe, ‘No es igual’, sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo, elaborado en mayo de 2005, sobre el estudio de más de 250 referencias bibliográficas de toda tendencia, sostiene que, cuando menos, “no existe un acuerdo entre los distintos investigadores si bien, puede argumentarse que existe una duda razonable sobre la idoneidad” de la adopción de menores por parejas homosexuales.

Al mismo tiempo, se explica cómo, con independencia de lo anterior, existen multitud de estudios que, “sin entrar en la temática homosexual, aconsejan una familia formada por padre y madre para la crianza de los niños”; otros que indican “la mayor tendencia a sufrir afecciones psicológicas” o “un grado elevado de casos de trastornos de identidad sexual en los niños criados por homosexuales”. Son más 250 estudios frente a uno.

Al respecto de esta cuestión, también es de interés consultar el trabajo publicado en Cuadernos de Bioética por Jokin de Irala y Cristina López del Burgo titulado ‘Los estudios de adopción en parejas homosexuales: mitos y falacias’, en el que se establece de forma categórica que “no hay ningún estudio, satisfactoriamente realizado desde el punto de vista metodológico, que avale la inocuidad o la indiferencia de la adopción de niños por parejas del mismo sexo”.

ñ

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s