DETECTADO DDT EN RÍOS Y EN SANGRE

k

Corría el año 1948 cuando el suizo Paul Hermann Müller descubría el dicloro difenil tricloroetano, insecticida más conocido como DDT. Y por el año 1962, Rachel Carson, junto con los ecologistas y su ensayo “Primavera Silenciosa” denunciaron los efectos del DDT sobre los ecosistemas.

Treinta años después del Nobel de Müller, España prohibía el uso del DDT, al igual que otros países europeos. Sin embargo, un nuevo informe presentado por Ecologistas en Acción y la organización europea Pesticide Action Network sobre disruptores endocrinos en los ríos españoles revela que tres de nuestros ríos más importantes, el Ebro, el Júcar y el Segura, siguen transportando restos de DDT, un producto químico insoluble en el agua.

Pero si se prohibió en 1978, ¿cómo puede aparecer hoy?

Pese a su degradación, el DDT puede permanecer hasta treinta años en el medio ambiente, atrapado en el suelo o deslizándose hasta los acuíferos. Sin embargo, lo habitual es que se descomponga en sus metabolitos: DDD y DDE. Por ello a los autores del informe les ha sorprendido encontrar DDT en su estado original, lo que apunta a un uso reciente. “Claramente es algo ilegal que debería investigar la policía”, explica a Teknautas Dolores Romano, responsable de políticas de sustancias químicas de la organización ecologista. “En teoría ese DDT se debería haber degradado”.

“En el caso del lindano sabemos que ha habido vertidos ilegales por toda la península”, añade, “pero el DDT, ¿por qué aparece? Además no solo aparece en agua, la gente que hace monitorización en sangre humana también encuentra DDT, creo que todo esto apunta claramente a un uso ilegal”.

El informe ‘Ríos hormonados’, investigación conjunta de Ecologistas en Acción y la organización Pesticide Action Network Europe Ventana nueva, muestra la elevada contaminación por plaguicidas que sufren las aguas superficiales de la península ibérica.

El análisis se basa en datos oficiales de los Programas de Vigilancia de la Calidad de las Aguas de 10 Confederaciones Hidrográficas, que en cumplimiento de su obligación legal han proporcionado sus datos de muestreo.

Los análisis evidencian que todas las cuencas contienen plaguicidas tóxicos:

– En 2016, se detectaron 47 plaguicidas de los 104 analizados.

– 26 de los 47 plaguicidas detectados son o se sospecha que son disruptores endocrinos, sustancias que interfieren con el sistema hormonal.

– El 70 % de los plaguicidas detectados, como el lindano, el DDT, la atrazina o el endosulfán, fueron prohibidos hace años.

– Los plaguicidas más habituales son los insecticidas (45 % del total) y los herbicidas (40 %).

Las cuencas hidrográficas más contaminadas son aquellas en las que se desarrolla una agricultura más intensiva:

 

Júcar Es con diferencia la cuenca más contaminada. En 2016 se detectaron 34 de los 57 plaguicidas analizados, 22 de ellos prohibidos y 21 posibles disruptores endocrinos. Varias sustancias, como el DDT, el clorpirifos o el endosulfán, se detectan muy frecuentemente, algunas en concentraciones muy por encima del límite permitido.
Ebro Se detectaron 21 de las 37 sustancias analizadas, 16 son posibles disruptores endocrinos. No está autorizado el uso de 18 de plaguicidas detectados.
País Vasco Se detectaron 17 de las 55 sustancias analizadas de las que 14 pueden ser disruptores endocrinos y 15 no están autorizadas, como el lindano y sus isómeros, las sustancias detectadas con mayor frecuencia.
Tajo Se detectaron 15 de las 17 sustancias analizadas, de las cuales 13 son posibles disruptores endocrinos y 12 están prohibidas.
Miño-Sil Se detectaron 13 de los 58 plaguicidas analizados, de los que 11 pueden ser disruptores endocrinos y cinco tienen prohibido su uso.
Duero Con 12 plaguicidas detectados de los 34 analizados, de los que 10 son o se sospecha que son disruptores endocrinos y ocho están prohibidos, como el herbicida isoproturón, la sustancia detectada en mayor frecuencia y concentración.
Segura Se detectaron nueve de las 57 sustancias analizadas, seis pueden ser disruptores endocrinos y seis no están autorizados.
Guadiana Se detectaron siete de las 27 sustancias analizadas, el uso de seis no está autorizado y otras seis se sabe o se sospecha que son disruptores endocrinos, como el herbicida terbutilazina, detectado muy frecuentemente y en concentraciones muy elevadas.
Galicia Costa Solo se han detectado tres de las 55 sustancias analizadas, entre ellas el insecticida clorpirifos que es disruptor endocrino y dos herbicidas prohibidos.
Cantábrico En 2015 solo se detectaron dos de las 21 sustancias analizadas y en una única muestra en ambos casos. Las dos sustancias están prohibidas y una de ellas, lindano, además es un disruptor endocrino.

 

El clorpirifos, un insecticida neurotóxico, se ha detectado en ocho de las 10 cuencas analizadas, lo que revela su uso extenso y prolongado. El glifosato, que se ha analizado únicamente en cinco de las cuencas que han proporcionado datos, ha sido detectado en todas las muestras tomadas en la cuenca del Júcar, es la sustancia detectada con mayor frecuencia en la cuenca del Tajo y el segundo plaguicida en uso más detectado en las cuencas internas del País Vasco, lo que muestra el uso extenso del herbicida tóxico.

Los residuos de lindano y sus isómeros se detectan en siete de las 10 cuencas analizadas debido a la mala gestión de los residuos generados durante de la fabricación del insecticida hasta los años 90.

Preocupa la presencia de mezclas de múltiples plaguicidas en una misma cuenca como ocurre en la del Júcar (34 plaguicidas) y la del Ebro (21) porque diversos estudios han mostrado que la exposición a mezclas de plaguicidas disruptores endocrinos puede multiplicar la toxicidad de cada uno de ellos. España, con un consumo de 78.818 toneladas en 2014, es el país europeo que más plaguicidas utiliza. Este uso masivo resulta en la creciente presencia de residuos de plaguicidas en los alimentos y en el medio ambiente.

Lea el informe de los ríos hormonados aquí  (El informe “Ríos hormonados. Amplia presencia de plaguicidas disruptores endocrinos en los ríos españoles” analiza la presencia de estos componentes en las principales cuencas hidrográficas y también su evolución entre 2012 y 2016).

Fuente: Ecologistas En Accion

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s